EL EDIFICIO EN LA EPOCA REPUBLICANA

Hacia 1832 se expidió la primera Ley de Monedas que creó la Casa de la Moneda que se ubicó en la esquina Noreste de la Universidad.

En el período de Urbina se expulsó por segunda ocasión a los Jesuitas (1852) que habían retornado en el año 1850; el Congreso dictó el 4 de marzo de 1853, el Decreto de la Libertad de Estudios con lo que decayó la educación universitaria.

En 1860, García Moreno pidió el regreso de los Jesuitas al país por la alta reputación que poseían en el campo de la educación y por esta razón el 12 de agosto de 1862 llegó un grupo de Jesuitas a Quito y se les restituyó buena parte de los bienes que habían poseído anteriormente. El 9 de septiembre comenzó a funcionar el Colegio Nacional (que más tarde se llamaría San Gabriel en memoria de su fundador) unido al seminario, en el edificio contiguo a la Iglesia de la Compañía.

El presidente García Moreno ordenó la construcción de un sólido edificio en el sitio de la antigua Casa de la Moneda. Terminada la edificación se independizaron las dos instituciones, Colegio San Gabriel y Seminario. En el año de 1864 se estableció un observatorio astronómico en el Colegio Nacional o de Quito.

El 17 de enero de 1869 encontrándose García Moreno en el poder, decretó la disolución de la Universidad. Se creó la Politécnica. Con este motivo llegaron al país varios científicos jesuitas y seglares como Sodiro, Menten, Wolf, Kolberg y otros. La Politécnica se cerraría en 1876, pues con una nueva salida de los Jesuitas la educación superior entró en una gran decadencia. La Politécnica funcionó hasta 1876.

El 23 de mayo de 1883 se incorporó la Biblioteca Nacional a la Universidad de Quito, la misma que habrá recibido un gran caudal de libros pertenecientes a algunas órdenes religiosas, en especial de los Jesuitas.

La Biblioteca Municipal

En julio de 1886, el norteamericano Sidney Barnett ofreció en 40 pesos un ejemplar de la Biblia Católica de precioso encuadernado y maravillosas estampas al Presidente del Concejo Municipal, Benjamín Chiriboga. Este fue el inicio de un proyecto que hoy lleva el nombre de Biblioteca Municipal González Suárez. Al frente del mismo estuvo el Secretario del Concejo, Dr. Leonidas Batallas.

Se la organizó en tres secciones: 1.- Obras ecuatorianas. 2.- Obras americanas. 3.- Obras de historia, matemáticas, ciencias naturales, política, etc. de otras naciones.

Sin embargo, faltaba lo más importante: no existía presupuesto para la adquisición de libros. Este factor impulsó una serie de estrategias que demuestran los esfuerzos de los iniciadores por dotar a la ciudad de una biblioteca organizada: así el 7 de diciembre de 1886, Leonidas Batallas indicaba que se había ahorrado 35 sucres de los gastos de escritorio, los cuales serían destinados para empastar la obra "Documentos para la historia de la vida pública del Libertador de Colombia, Perú y Bolivia". Igualmente se ahorraron 15 sucres 60 centavos en la compra de ceras para el alumbrado de la sala de sesiones, por cuanto, de enero a junio las juntas municipales se llevaron a cabo a las dos de la tarde.

Con esta cantidad se compraron varios libros como la "Historia Verdadera de la Inquisición" de Francisco Xavier Rodrigo, "Epístolas Morales y Tratados Filosóficos" de Séneca, entre otros. Recién en 1888 se designó un presupuesto general de 200 sucres para el fomento bibliográfico.

Donaciones de varias personalidades incrementaron el acervo de la biblioteca: Mariano Aguilera, Juan León Mera, Rafael Rodríguez Arteta, Sofía Borja Del Alcázar, Luciano Andrade Marín, que fue su Director, etc. Su inauguración se llevó a cabo el 9 de agosto de 1890 con la asistencia del Presidente de la República Don Antonio Flores y el Cuerpo Diplomático acreditado en el país.

La biblioteca municipal lleva el nombre de Federico González Suárez en homenaje a este ilustre Obispo de Quito, historiador, fundador (el 24 de julio de 1909) de la Sociedad Ecuatoriana de Estudio Históricos Americanos, entidad que el Congreso Ecuatoriano elevó a la dignidad de Academia Nacional de Historia. González Suárez publicó la Historia General de la República del Ecuador.

EL EDIFICIO EN EL SIGLO XX

En 1901, los Jesuitas ocupaban toda la manzana, pero al terminarse en este año el contrato de la Compañía de Jesús con el Gobierno, este recuperó el edificio donde funcionaba el Colegio San Gabriel. A partir de esta fecha, los Jesuitas ocuparon únicamente la franja Sur y Occidental de la manzana hasta la actualidad.

Entre los años veinte y treinta, derruida la antigua universidad de los jesuitas, se construyó en el mismo solar una nueva edificación para la Universidad Central.

El 9 de noviembre del año de 1929, la Universidad Central fue consumida por las llamas, que en menos de dos horas destruyeron el edificio, junto con sus gabinetes y museos dejándolos en escombros. El origen del incendio se debió a que, al celebrarse las fiestas de El Sagrario con juegos pirotécnicos, un volador ingresó por el techo del tercer piso de la Universidad. Fue reconstruido entre 1930 y 1931.

En 1945 se realizó la permuta entre el Municipio de Quito y la Universidad Central. De esta manera, el Municipio pasó a ocupar el edificio del antiguo cuartel e instaló además unas tiendas para arrendamiento.

Julio Enrique Paredes, Rector de la Universidad logró la construcción de un nuevo edificio para la Universidad mediante un contrato por el que, el Municipio entregaba a la Universidad los terrenos de la ciudadela universitaria a cambio del antiguo edificio.

En 1945 el Paraninfo de la Universidad pasó a ser propiedad del Municipio; fue utilizado como "Salón de la Ciudad". Desde 1956, mientras se construía el Palacio Legislativo funcionó allí también el Congreso Nacional.

La parte del edificio entregado que fuera cárcel y calabozos fue habilitado por la Universidad para el funcionamiento de un bar conocido con el nombre de "Cueva del Búho"; este era el sitio de encuentro e intercambio de ideas entre profesores y alumnos. Varios sectores sociales consideraron que esto era una profanación al escenario en el que se inmolaron los próceres de nuestra independencia, por lo que propusieron instalar allí el "Museo de Arte e Historia de la Ciudad".

En 1953 se creó el Instituto Municipal de Cultura, auspiciado por el Alcalde Rafael León Larrea, este organismo debía auspiciar todas las manifestaciones artísticas y culturales a la ciudad de Quito. Sus departamentos eran: Museo de Arte e Historia de la Ciudad, Espectáculos, Radiodifusora y Editorial.

En 1957, el Municipio recibió la donación de una de las más valiosas colecciones de arte del Sr. Alberto Mena Caamaño, que pasó a formar parte del Museo de Historia. Desde ésta fecha se empezaron a realizar obras de reconstrucción y readecuación en el edificio del cuartel y el 3 de noviembre de 1959 se instaló el mencionado Museo. Precisamente en 1959 se habían firmado los contratos para la construcción de la pila del patio del cuartel y el recubrimiento de la fachada con piedra a cargo del señor Segundo Paredes.

En 1970 se inauguró en el Museo Alberto Mena Caamaño la escena del "2 de agosto de 1810" que reproduce el sacrificio de los próceres. La elaboración de la misma, con figuras de cera, estuvo a cargo del artista francés Alexander Barbieri.

En diciembre del mismo año, el edificio municipal de la Antigua Universidad fue declarado "Casa de Arte y Cultura de la ciudad de Quito Manuela Sáenz".

En 1978 la UNESCO Declaró a Quito "Patrimonio Cultural de la Humanidad".